Testaferro

Qué es un testaferro

El término testaferro hace referencia a una persona que cede su nombre y se hace responsable de un negocio que no es suyo.

Hablar de testaferro siempre genera cierta polémica, pues se trata de un concepto habitualmente relacionado con actos delictivos o ilícitos.

Sin embargo, la figura del testaferro es legal. Sólo en determinadas situaciones se utiliza para fines que no cumplen la ley. Por ejemplo, cuando se quiere cometer un fraude o un falseo de documentos.

Para qué sirve un testaferro

El testaferro suele ser una persona muy cercana al propietario de la empresa. Por norma general, puede ser un familiar o un amigo de confianza que es experto en el sector de dicho negocio.

El objetivo principal de contratar a un testaferro es que el dueño del negocio no figure como administrador en el Registro Mercantil.

Esto se puede pretender por una mera cuestión de intimidad o recelo, aunque también sirve para cubrirse las espaldas en caso de cometer ilegalidades.

El testaferro estará expuesto al ámbito público y será la cara visible de esa empresa, aunque en realidad no tenga capacidad de mando en la misma.

Un ejemplo podría ser el de un menor de edad que quiere poner en marcha un negocio. No está permitido que figure como administrador hasta los 18 años, así su padre o su madre actuará de testaferro mientras él toma las decisiones empresariales.



Requisitos para ser un testaferro

No se exigen apenas requisitos para ser un testaferro. Prácticamente cualquier persona podría cumplir este papel.

Un testaferro debe reunir estas condiciones:

  • Ser mayor de edad
  • Tener plena capacidad de obrar
  • Aportar su identidad como responsable de un negocio
  • Resulta aconsejable que el testaferro sea una persona de mucha confianza para el empresario

¿Es legal recurrir a un testaferro?

Sí, recurrir a un testaferro es totalmente legal. Incluso existe la figura de los testaferros profesionales.

No habrá problemas si la transmisión de bienes o del negocio se hace de manera legal. Sin embargo, en caso de caer en una ilegalidad se estaría cometiendo una actividad delictiva.

Estas son las principales diferencias entre un testaferro que cumple la ley y otro que no:

  • Testaferro legal: actúa como un mandatario del propietario del negocio, teniendo poderes para efectuar operaciones en su nombre. Por ejemplo, firma de contratos, pago de impuestos o negociaciones con otros empresarios.
  • Testaferro ilegal: el cometido del testaferro es ilegal cuando el empresario lo utiliza para obtener beneficios fiscales o subvenciones que no podría lograr con su propio nombre; también es común la evasión de impuestos o el blanqueo de capitales mediante un testaferro, que aceptaría esta función a cambio de una importante suma de dinero.

Consecuencias si el testaferro incumple la ley

El testaferro debe saber que, en caso de incumplir la ley, será responsable penal del delito que se haya cometido.

Es decir, si la empresa comete ilegalidades como el blanqueo de capitales o la evasión de impuestos, tanto el testaferro como el mandatario tendrán que hacer frente a la pena que se les imponga.

Sólo existen algunos eximentes: cuando el testaferro es un anciano o una persona especialmente vulnerable que ha actuado bajo engaño o por extrema necesidad, la pena puede ser menor o incluso quedar sin castigo.

Ejemplos: casos prácticos para entenderlo mejor

La figura del testaferro puede ser difícil de comprender. De ahí que sea necesario ilustrar con un ejemplo para entenderla.

Este sería el caso de un testaferro que ha actuado de manera ilegal:

  • Un estafador quiere ocultar el origen de los beneficios que ha obtenido de manera ilegal, así que funda una sociedad para llevar a cabo un blanqueo de capitales y que así parezca que el dinero proviene de una fuente legítima.
  • Para cubrirse las espaldas y que su nombre no figure como administrador, contacta con una persona que se encuentra en situación de vulnerabilidad y le ofrece una importante suma de dinero.
  • Esta persona acepta, pues sólo tiene que aportar sus datos personales y figurar como responsable de dicha sociedad, aunque sobre el papel no va a cumplir función alguna. Lo considera una manera sencilla de arreglar su situación económica.
  • Meses después, este nuevo negocio comienza a levantar sospechas, por lo que la policía investiga y descubre que se trata de una tapadera para blanquear dinero.
  • Se celebra un juicio en el que mandatario y testaferro van a recibir una pena de prisión de entre 6 meses y 6 años, además de una multa económica que puede ser del total del contenido de la operación más un recargo del 50%.
  • El juez tendrá que decidir si el testaferro recibe una pena menor, pues fue persuadido por su mala situación financiera.

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